miércoles, 10 de diciembre de 2014

JUEGOS INTELIGENTES: LOS BOLOS

¿LOS BOLOS COMO ESTRATEGIA EDUCATIVA?



A veces las tardes se hacen muy largas en clase, y se agotan las ideas de propuestas novedosas para tus alumnos. Más si ellos tienen necesidades especiales que nos obligan a ser creativos y a buscar continuamente situaciones de aprendizaje que les lleguen y a la vez les diviertan.
Como ya sabéis los que me leéis por aquí, soy profe de niños con autismo. En el trabajo que realizo por las tardes me planteo sobretodo el juego de forma estructurada y funcional, pues como ya sabemos, estos chicos necesitan que se les enseñe paso por paso a jugar y a disfrutar del mismo. Mis alumnos tiene predilección por los bolos, lo pasan genial y además, aprender un montón de habilidades y contenidos que dadas sus características, son esenciales.
1. Los bolos es un juego donde participan diferentes personas. Teniendo en cuenta que muchos de estos chicos tienden a aislarse, les ofrecemos un juego atractivo que compartir con iguales.
2. Aprendemos los colores. En mi caso, cuando voy colocando los bolos nombro los colores en voz alta y apoyándome en el signo, de forma que ellos puedan reproducirlo.
3. Mejoramos nuestra orientación espacial. Muchas veces pido a un niño que me ayude a colocarlos, mientras le doy instrucciones de "aquí", "delante", "detrás", "cerca", "al lado"...A veces no saben a que me refiero, pero no pasa nada, poco a poco lo irán asimilando. De todos los errores se aprende.
4. Aprendemos a esperar nuestro turno. Muchos niños con autismo tienen grandes problemas para esperar el turno, se ponen muy nerviosos. Aquí no nos queda más remedio que aprender a esperar, ya que todos tenemos asignado nuestro momento. Para ello me apoyo en el signo de esperar o les preparo unas manitas negras plastificadas en su silla indicándoles donde tienen que estar hasta que les toque.
5. Mejoramos nuestra coordinacion oculo-manual. Es obvio que al lanzar la pelota hacia los bolos tengo que dirigir mi acción. Podemos moldearles las manos para que el lanzamiento sea directo hacia los bolos y no hacia cualquier otra parte del aula, puede pasar...
6. Conocemos los números. Una vez que el niño ha tirado los bolos (les ayudaremos a que caigan si no lo consiguen), podremos contarlos. Si el niño tiene lenguaje oral le animaremos a que lo haga en voz alta, y si no, lo contaremos por él y además le enseñaremos una tarjeta donde aparezca ese número.
7. Nos elogiamos y nos sentimos bien!! Cuando un niño tire los bolos, sean mucho o pocos, le aplaudiremos y le ayudaremos a que se aplauda, a la vez que reforzaremos su intervención. !Lo has hecho fenomenal!
8. Si los niños tienen buen nivel cognitivo, se puede apuntar en un encerado los bolos que tira cada uno y entre todos podemos averiguar quien ha tirado más, cuántos suman en total, hacer comparaciones entre las cifras...matemáticas puras!!

Ya veis que con algo tan sencillo y a la vez tan divertido, trabajamos aspectos curriculares, pero que no lo parece. Y así también, salimos del espacio silla y mesa a los que desgraciadamente, estamos tan acostumbrados. Animaos y me contáis la experiencia. Gracias por la visita!!

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